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El Instituto Jesús Niño fortaleció la prevención de riesgos digitales con charlas sobre ciberbullying, grooming y uso responsable de las redes sociales

Estudiantes de 7.º grado de ambos turnos del Nivel Primario participaron de encuentros de sensibilización y prevención a cargo de profesionales de la Policía de Misiones. La propuesta, desarrollada en el marco del proyecto educativo «Conectados con responsabilidad, protegidos por la vida», buscó promover el cuidado de niños y adolescentes en los entornos digitales y fortalecer el acompañamiento de las familias y la escuela.

El pasado jueves 29 de octubre, el Instituto Jesús Niño de Posadas llevó adelante una jornada de formación y concientización sobre los riesgos asociados al uso de las tecnologías digitales. La actividad estuvo destinada a estudiantes de 7.º grado de ambos turnos del Nivel Primario y contó con la participación de profesionales de la Policía de Misiones, en el marco de las acciones de prevención y acompañamiento de la División Escuela Segura.

Los encuentros formaron parte del proyecto institucional «Conectados con responsabilidad, protegidos por la vida», una iniciativa educativa que propone abordar los desafíos de la convivencia digital desde la prevención, el cuidado personal y la construcción de hábitos responsables en el uso de internet.

Durante las charlas se trabajaron problemáticas especialmente relevantes para niños y adolescentes, como el uso de las redes sociales, el bullying, el ciberbullying y el grooming. Estos temas adquieren particular importancia en una etapa de la vida en la que las plataformas digitales se convierten en espacios habituales de comunicación, entretenimiento, aprendizaje y construcción de vínculos.

Educar para reconocer los riesgos y prevenir situaciones de vulnerabilidad

El acceso cada vez más temprano a dispositivos conectados a internet plantea nuevos desafíos para las instituciones educativas y las familias. Las redes sociales, los videojuegos en línea y las aplicaciones de mensajería ofrecen oportunidades de aprendizaje y socialización, pero también pueden exponer a los menores a situaciones de violencia, manipulación, acoso o vulneración de su privacidad.

Entre estas problemáticas, el ciberbullying se manifiesta mediante conductas de hostigamiento entre pares a través de medios digitales, que pueden incluir mensajes ofensivos, amenazas, humillaciones o difusión de contenidos destinados a perjudicar a otra persona. Sus consecuencias pueden extenderse más allá de las pantallas y afectar la convivencia escolar, los vínculos personales y el bienestar emocional.

Por su parte, el grooming constituye una forma de violencia sexual digital en la que una persona adulta contacta a un niño, niña o adolescente mediante tecnologías de comunicación con fines sexuales. Este delito puede involucrar estrategias de engaño, manipulación emocional y generación de confianza, por lo que resulta fundamental que los menores cuenten con información adecuada a su edad y sepan a quién recurrir ante situaciones sospechosas.

Frente a estos riesgos, la educación digital no debe limitarse a advertir sobre los peligros de internet. También implica desarrollar capacidades para reconocer situaciones inapropiadas, proteger la información personal, respetar la privacidad propia y ajena, comprender las consecuencias de las interacciones virtuales y pedir ayuda cuando sea necesario.

El acompañamiento adulto, una herramienta fundamental de protección

Uno de los principales desafíos de la educación contemporánea consiste en acompañar a niños y adolescentes en el desarrollo de su autonomía digital, sin desconocer los riesgos que pueden presentarse en los espacios virtuales.

La prevención requiere mucho más que establecer restricciones sobre el tiempo de uso de las pantallas. Es necesario construir vínculos de confianza que permitan conversar sobre las experiencias en internet, promover el pensamiento crítico frente a los contenidos digitales y establecer acuerdos claros sobre el uso responsable de dispositivos y plataformas.

En este sentido, la presencia de adultos disponibles para escuchar, orientar e intervenir constituye un factor de protección fundamental. Cuando los niños y adolescentes encuentran espacios seguros para expresar sus inquietudes, contar situaciones incómodas o solicitar ayuda sin temor a ser juzgados, aumentan las posibilidades de detectar tempranamente situaciones de riesgo.

La escuela, como espacio de formación integral, cumple un papel importante en este proceso. Incorporar la ciudadanía digital a las propuestas pedagógicas permite trabajar no solamente sobre los conocimientos tecnológicos, sino también sobre el respeto, la empatía, la responsabilidad y el cuidado de los demás.

Un compromiso compartido entre la escuela, las familias y la comunidad

Desde el equipo directivo del Instituto Jesús Niño expresaron su profundo agradecimiento a las psicólogas de la División Enlace Comunitario Educativo de la Policía de Misiones por brindar herramientas de prevención y orientación sobre la protección en redes sociales, el ciberbullying y el grooming.

Asimismo, destacaron la importancia del trabajo articulado entre las instituciones educativas y los organismos especializados, que permite acercar a los estudiantes información confiable y recursos para desenvolverse con mayor seguridad en los entornos digitales.

La jornada reafirmó la importancia de generar espacios de diálogo y aprendizaje en los que los estudiantes puedan plantear inquietudes, reflexionar sobre sus prácticas digitales y reconocer que el cuidado de la propia integridad y la de los demás también debe estar presente en internet.

Con iniciativas como «Conectados con responsabilidad, protegidos por la vida», el Instituto Jesús Niño continúa promoviendo una educación integral que responde a los desafíos de la sociedad actual, convencido de que formar ciudadanos digitales responsables implica enseñar a utilizar la tecnología con libertad, criterio, respeto y conciencia de sus consecuencias.

Porque proteger a niños y adolescentes en el mundo digital no significa alejarlos de la tecnología, sino brindarles las herramientas necesarias para utilizarla de manera segura, crítica y responsable.